La salud

on Lunes, 02 Diciembre 2013. Publicado en Textos

Todos hemos oído la definición de la OMS: “estado de bienestar óptimo, físico, mental y social y no sencillamente la ausencia de enfermedad”. Según esto, que parece un ideal, a todos nos falta algo de salud. Me gusta más la definición de Still: “conjunto armonioso entre cuerpo, mente y espíritu”. En ella no se habla tanto de perfección como de armonía. Y esto es para mi más justo, porque el ser humano, aunque perfecto en su concepción, se convierte en un sistema de adaptación-compensación de todos los estímulos que recibe (principalmente físicos y emocionales). De forma que cada nueva adaptación se realiza sobre la precedente, mientras el cuerpo es capaz de asumirla. Además, la parte física no puede entenderse sin su estrecha e innegable relación con la mental, emocional y espiritual. Lo importante es la armonía del conjunto.

  La salud en la que nos educan desde niños, viene marcada por la acción de la medicina convencional (alopática). Esta, se nos presenta como una disciplina difícil y tecnificada (con vocabulario propio) que solo está accesible para aquellos que han estudiado durante muchos años la formación médica. Acudimos al médico como a una persona muy preparada que resolverá nuestros problemas, sin que tengamos que hacer nada más; vamos “a que nos cure”. Además los intereses farmacéuticos y nuestro modo de vida, han conseguido que cada vez más se asocie salud con la lucha contra el síntoma y con toma de medicación, de tal manera que hasta los pacientes son los primeros en quejarse cuando no les es prescrito un fármaco y se les aconseja una dieta, por ejemplo. Hay que destacar también que se ha perdido la noción de globalidad del cuerpo humano. Las distintas especialidades hacen que tengamos médicos que saben mucho de una parte del cuerpo, pero que les cuesta concebir que puedan estar influyendo otras partes en el problema. Con todo, nuestra medicina es indispensable en muchos casos y salva vidas cada segundo; no debemos olvidarlo.   

  Creo que es imprescindible que cada uno tome conciencia de que el cuerpo responde según lo tratamos y que los síntomas que expresa no son más que sistemas de alerta que quieren decirnos algo. Normalmente nos hablan de que su capacidad de adaptarse ha sido sobrepasada y que debemos cambiar algo. Y esto nos lleva a una importante premisa: la curación está en el cambio. Sólo aquel que está dispuesto a cambiar puede mejorar. Esta es la razón por la que es importante en la voluntad del paciente, al buscar un osteópata (u otro terapeuta), la intención de cambiar.
    Por lo tanto nuestra salud depende de nosotros mismos y cada uno debe responsabilizarse de ella. La manera de hacerlo puede ser adquirir información de lo que supone una vida saludable en todos los aspectos. Pero debe hacerse de una manera crítica, ya que el hecho de vivir en la sociedad de la información hace que nos llegue mucha, pero en gran parte sesgada e interesada. No olvidar lo principal, el sentido común, y tampoco que sólo somos una parte de la naturaleza y estamos sometidos a sus reglas, aunque frecuentemente queramos saltárnoslas.

  El ser humano:   

  Como he dicho es una expresión más de la naturaleza, una parte infinitesimal del Cosmos pero que refleja, como un holograma todo lo que es el Cosmos y que es consecuencia de todo él. 

  Hay que resaltar que el cuerpo humano está en continuo cambio (en destrucción y formación continua): el 90 % de las células cambian cada año, lo que menos cambia del cuerpo son nuestros pensamientos y nuestros esquemas mentales; a veces son un lastre a tener en cuenta y debemos permitir que cambien.


Jesús Broto

Haz clic para escuchar

In order to view this object you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

Powered by RS Web Solutions

Tfno 617 863 543
Baltasar Gracián 13, bajos (centro IRSA)
22400 Monzón (Huesca)
e-mail: jesusbroto@osteopatia-biodinamica.es